
Inútil esperanza que pregunta
con mi torpe palabra.
Amor desconocido, querido, lejano,
apartado de la mirada.
Entre mis manos temblorosas,
acaricio tu rostro
ofreciendo a los dioses sin nombre,
los sueños que se encarnan hermosos
a pesar de no verte.
¿Es estúpido el amor distante?
¿Ganamos así un territorio desconocido?
Recuéstate en mi pensamiento
Donde solo la muerte llega.
Conocerás como se ama sin mentira,
en un íntimo sueño imposible.
Así podrás querer sin conocer,
sin ruido, sin besos, sin dudas, sin eso…
Pero, cuando leas estas hojas de otoño…
¡Oh! mi desconocida,
recuperar podrás una hermosa senda sin fin.
Tendida bajo la sombra del sauce
unirás tu pensamiento al mío,
cortarás para mí, un pedazo de tu soñar,
osarás mentir al cielo protector,
mientras deseas amor sin piedad,
enloquecerás ahuyentando fantasías,
amores de fuego sin estrenar
en las noches de luna llena
Amores que no querrás aniquilar.
Amada desconocida, cuando los versos agrieten tu vida,
ramajes de caricias espantarán la calma.
Imaginarás que tienes alas de mariposa
y que nos amaremos hasta el alba.